Transformación holística: claves para organizaciones eficientes

¿Eres de los que pasa horas viendo charlas TED? Yo también! Y hoy quiero compartir contigo lo que aprendí de la charla de Luis Espiga. Luis es todo un crack en el mundo de la informática y las telecomunicaciones, con más de 28 años de experiencia trabajando para empresas gigantes como Sperry-Unisys y Burroughs. Pero lo que realmente me atrapó de su charla fue su enfoque distinto

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo realmente interesante que descubrí en un video de una charla TEDx. Se trata de una perspectiva holística sobre el ser humano y las organizaciones, presentada por Luis Espiga. ¡Te aseguro que te va a encantar!

Una visión completa del ser humano

Luis comienza hablando sobre cómo nuestra forma de mirar crea la realidad que vemos. Nos invita a ponernos unas “gafas holísticas” para ver qué captamos de una visión completa del ser humano.

Nos explica que, al igual que cuando éramos niños nos enseñaban que el ser humano está compuesto por cabeza, tronco y extremidades, en realidad hay otros niveles más profundos. Además del cuerpo físico, también tenemos un cuerpo vital (que nos mantiene vivos), un cuerpo emocional (donde residen nuestras emociones) y nuestro yo (que es donde se encuentra nuestra conciencia y valores).

Aplicando la visión holística a las organizaciones

Ahora bien, si aplicamos esta visión holística al mundo de las organizaciones o empresas, podemos pensar en ellas como organismos sociales compuestos por personas trabajando e interactuando entre sí.

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Luis propone la hipótesis de que también existen estos cuatro niveles en una organización: el cuerpo físico (lo material), el cuerpo vital (los procesos), el cuerpo emocional (las relaciones) y el yo (la identidad). Cada uno de estos niveles tiene su importancia y afecta directamente al funcionamiento y éxito de la empresa.

El nivel físico

En el nivel físico encontramos todo lo material de la organización: las instalaciones, los edificios, los equipos, etc. También incluye aspectos medibles como el número de clientes o los resultados financieros. Además, es en este nivel donde aparecen los síntomas cuando algo va mal en la organización.

El nivel vital

En el nivel vital se encuentran los procesos que mantienen a la organización funcionando. Estos pueden ser desde contabilidad y logística hasta formación de personal o ventas. Son fundamentales para el buen funcionamiento y supervivencia de la empresa.

El nivel emocional

El cuerpo emocional es donde se desarrollan las relaciones dentro de la organización. Aquí encontramos tanto trabajo en equipo como conflictos y negociaciones. Es un nivel convulso que puede generar mucho dolor si no se maneja adecuadamente.

El yo y su importancia

Pero sin duda, el nivel más importante es el del yo o identidad de la empresa. Aquí reside su misión, sus valores y su sentido de existir en el mundo empresarial. Es fundamental reflexionar sobre estos aspectos y alinearlos con la estrategia para generar un impacto positivo tanto interno como externo.

Acción centrada en problemas vs acción centrada en valores

Luis plantea una reflexión interesante: cuando tenemos un problema en una organización, solemos buscar soluciones centradas únicamente en ese problema específico (como llamar a un especialista). Sin embargo, esto no aborda realmente las causas subyacentes del problema ni promueve un cambio duradero.

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En lugar de eso, propone que nos enfoquemos en trabajar sobre el nivel del yo de la organización. Es aquí donde tomamos conciencia de quiénes somos, nuestros valores y nuestra misión. Al hacerlo, generamos un torrente de salud en la organización que se traduce en mayor motivación y creatividad por parte de todos los involucrados.

La visión holística del ser humano y las organizaciones nos invita a mirar más allá de lo superficial y centrarnos en aspectos más profundos. Reconocer que una empresa también tiene su cuerpo físico, vital, emocional y su identidad es crucial para entender cómo funcionan y cómo mejorarlas.

Cuando encontramos el sentido del trabajo y alineamos nuestros valores con nuestras acciones, logramos una sociedad más sana y creativa. Así que te animo a reflexionar sobre tu propia identidad como empresa o como individuo. ¡Descubre tus valores y tu misión! El coraje para hacerlo puede generar un impacto positivo no solo en tu vida laboral sino también en el mundo que te rodea.

¡Recuerda siempre buscar una visión holística!

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